Empezar a coleccionar retro — un manual no aburrido
De blisters originales a olores en cartón antiguo. Los criterios que de verdad mueven el martillo en una sala de subastas retro.
La primera vez que tienes una pieza de este tipo delante, no te impresiona el contexto — te impresiona el material. Los detalles físicos son lo primero que mira un autenticador serio. Si algo suena distinto, ya hay un problema.
El segundo punto es la documentación: certificados, sellos, papeles. Sin papel, no hay pieza. Cualquier otra cosa vale para tu colección personal, pero no para subir el precio en subasta.
El certificado, el certificado, el certificado.
En Sala51 descartamos un 14 % de las piezas que recibimos por defectos en estos frentes. No es para presumir: es para que cuando una pasa el filtro, los compradores sepan que han pagado bien.