Los luminosos de tienda Sega y Nintendo de los 90
Piezas únicas que las tiendas tiraban a la basura en 2001 hoy se subastan por cinco cifras. Qué buscar y cómo no quemarse comprando réplicas.
La primera vez que tienes una pieza de este tipo delante, no te impresiona el contexto — te impresiona el material. Los detalles físicos son lo primero que mira un autenticador serio. Si algo suena distinto, ya hay un problema.
El segundo punto es la documentación: certificados, sellos, papeles. Sin papel, no hay pieza. Cualquier otra cosa vale para tu colección personal, pero no para subir el precio en subasta.
El certificado, el certificado, el certificado.
En Sala51 descartamos un 14 % de las piezas que recibimos por defectos en estos frentes. No es para presumir: es para que cuando una pasa el filtro, los compradores sepan que han pagado bien.